Noruega

Durante 12 días visitamos esta preciosa ciudad aviones, trenes, barcos y varias horas de coche para recorrer muchísimos kilómetros, nos acompañáis?

Día 1

Salimos del aeropuerto de barcelona 17:50h con destino a parís para hacer una escala de una hora, el motivo de coger este vuelo es porque salía el viernes, ya que no había ningún vuelo directo hasta el siguiente lunes y queríamos aprovechar nuestros días de vacaciones al máximo, entre escala y vuelo llegamos al aeropuerto de Oslo a las 23:00h. En el mismo aeropuerto se encuentra la estación de trenes, para ir al centro de Oslo la mejor opción es coger el tren de baja velocidad, tarda 40 minutos y cuesta 10€ por trayecto.

Nos bajamos en la estación central de Oslo y desde aquí cogimos el metro hasta troven, lugar donde se encontraba nuestro hotel. el Norwegian hotel, muy recomendado ya que se encuentra en el mismo centro de Oslo, y puedes reservar Aquí con parada de metro justo al lado y muy bien de precio. Llegamos pasada la media noche y muy cansados, bajamos a cenar a una pizzería cercana y fuimos a descansar para los días que nos esperaban por delante.

Día 2

Para este día habíamos reservado previamente un free tour ya sabéis de nuestra afición por estos tour, en este caso con la compañía Andava turismo, para llegar hasta el punto de partida en el famoso tigre de Oslo fuimos en metro comprando un pase de 24h en el 7eleven por 7,50€, el acceso al metro es libre no te encuentras ningún tipo de barreras ni máquina donde meter el pase de metro, pero hay muchos inspectores que pasan por los vagones pidiendo el pase y en caso de no tenerlo las sanciones van desde 500€ a 1000€ así que mejor comprar el pase y evitar problemas.

El tigre situado delante de la Estación Central de Oslo es uno de los “habitantes” más fotografiados de la capital noruega. Cuando Oslo festejó su milésimo aniversario en el año 2.000, Eiendomsspar quiso ofrecer un obsequio a la ciudad. Oslo pidió un tigre y eso es lo que obtuvieron: un tigre de bronce de 4,5 metros de largo.

Quedamos aquí con nuestra guía Magda, una colombiana muy simpática que llevaba doce años viviendo y estudiando en la ciudad de Oslo. Nuestra primera parada es en el Opera House, levantada frente al fiordo de Oslo, es el centro de artes escénicas más importante de ese país, Inspirado en un témpano emergiendo del mar, está íntegramente revestido con mármol blanco de Carrara y cristal.

Desde aquí nos dirigimos a la Galería Nacional Ubicada en las inmediaciones de la Universidad de Oslo, la Galería Nacional forma parte del Museo Nacional de Arte, Arquitectura y Diseño. Se trata de la colección de arte noruego más grande del país, con exposiciones de pintura y escultura del siglo XIX hasta nuestros días. Además, cuenta con dibujos y grabados de artistas nacionales e internacionales.

Subimos paseando por las céntricas calles de Oslo hasta El Palacio Real parando por el camino en el corazón rojo que representa el atentado vivido en 2011

Los atentados del 22 de julio de 2011 en Noruega consistieron en una explosión en el distrito gubernamental de Oslo y un tiroteo ocurrido dos horas después en la Isla de Utøya (ubicada en el lago Tyrifjordem, perteneciente al municipio de Hole), a pocos kilómetros de Oslo, que dejó un saldo provisional de 77 muertos y más de un centenar de herido.

Llegamos al Palacio Real residencia de los reyes de Noruega en Oslo. Fue construido en el siglo XIX, entre 1823 y 1848, con planta en forma de C, donde el lado central es más ancho y contiene un cuerpo central saliente hacia ambos lados. Justo aquí nos encontramos con una banda de música muy simpática que realiza coreografías a ritmos de tambor.

Aquí nos cuentan la historia de los chavales vestidos con Minos rojos que hemos visto muchísimos y es que en Noruega se les llama “Russ” a los estudiantes de secundaria de último curso que celebran su graduación desde el 1 de abril hasta el 17 de mayo (Día nacional de Noruega). Los estudiantes durante éste periódo van vestidos con monos de colores, normalmente rojo o azul, dependiendo de la rama estudiantil a la que pertenezcan. Durante la celebración del “Russefeiring”, los “Russ”, están mayoritariamente de fiesta y está casi todo permitido.

Es hora de comer, en Noruega en general es todo bastante caro y este día no queríamos perder mucho tiempo y continuar viendo la ciudad, comimos en un 7eleven dos Frankfurt con bebidas por unos 15€ al cambio, acostumbrados a los precios de esta cadena en otros países no es nada barato pero estábamos en Noruega.

Entrada la tarde y ya con el estómago lleno continuamos la ruta hasta el parque de las esculturas para ver el monolito, la mujer con cabellos al aire aunque la que más fama tiene es la del niño enojado o con “rabieta”, el (“Sinnataggen”). Esta obra comparte el puente del parque con 57 estatuas más. Ha llegado a identificarse como símbolo de Oslo, apareciendo como tal en postales y recuerdos turísticos.

Pasamos horas aquí observando todas sus esculturas, cuando nos quisimos dar cuenta ya había entrado la noche, subimos al metro y fuimos hasta la zona de nuestro hotel para buscar donde cenar y así estar cerca, encontramos una pizzería justo al lado del hotel, tras la comida del medio día ya teníamos ganas de cenar bien, así que pedimos unas pizzas y bebidas por unos 40€ la verdad que estaban muy buenas, nos quedamos tomando algo por la zona y fuimos a la habitación a descansar.

Día 3

Hoy dejábamos Oslo poniendo rumbo a Bergen y para ello habíamos comprado anteriormente los billetes en tren, 7 horas de camino que sinceramente se nos pasó volando debido a las preciosas vistas que ofrece el lado izquierdo del tren, comimos en el vagón/cafetería un bocadillo y bebida por 8€, nada mal comparado con los precios del resto de la ciudad.

Llegamos al hotel sobre las 19h P-hotels Bergen, un buen hotel situado en el centro que además cuenta en una de sus plantas con un restaurante italiano bastante bien calidad – precio. Que puedes reservar Aquí

Dimos un paseo por el pueblo y su puerto hasta la hora de la cena. Tras cenar dos platos de pasta con bebidas por 35€ decidimos irnos a descansar para al siguiente día recorrer todo los encantos que ofrece Bergen.

Día 4

Despertamos temprano para ir al funicular que nos lleva hasta el monte floyen, compramos los tíquets en taquilla por 8€ ida y vuelta.

Al llegar arriba, el día estaba algo nublado y la niebla no dejaba ver el Esplendor que ofrece ver la ciudad desde un punto tan elevado, así que decidimos pasear por el monte y volver más tarde al mirador.

Paseando con el monte nos encontramos con un pequeño lago en el que se alquilaban unos barquitos para recorrerlo, aquí nos encontramos con un grupo de niños de unos 10 años que se encontraban de excursión escolar, nos sorprendió que pese a lo mal que estaba el día y más aún a esa altitud llovía, hacía frío y había mucha niebla, los niños jugaban en el lago con sus barcas de forma normal, en España con ese tiempo la excursión se cancelaría pero según nos comentaron en el free tour, a los niños desde pequeño los padres los acostumbran al tiempo Noruego, hasta tal punto que de pequeños cuando salen los padres a tomar algo entran al bar o restaurante y dejan al niño en el carro fuera para que se acostumbre, cosa que a nosotros nos parece una barbaridad pero sus costumbres son así. Durante el viaje vimos varios casos de estos que se encontraba el cochecito con el niño en la puerta del restaurante.

Tras 3 horas visitando el monte decidimos volver al mirador a ver si con suerte se había despejado un poco la niebla, al llegar nos sorprendimos ya se veía bastante mejor y las vistas desde este punto eran impresionante.

Entre una cosa y otra ya eran las 15h y nuestros estómagos nos reclamaban, así que pusimos rumbo al funicular y bajamos para buscar donde saciar nuestro apetito.

Encontramos un japonés cerca del Fish Market y decidimos entrar para luego visitar este mercado, la comida estaba muy bien, pedimos una especie de plato combinado que tenía un poco de todos los manjares japoneses y bebidas por unos 45€. Al salir paseamos por el mercado, cada puesto tiene una cocina en la cual pides el pescado fresco que te gusta y te lo hacen al gusto sobre la marcha, aunque los precios son algo más elevados de lo que pensábamos, para dar un paseo y tomar algo frente al puerto esto toda una experiencia.

Frente al puerto se encuentra el Barrio de Bryggen, en el cual sus casas pintadas de diferentes colores, su arquitectura de madera y sus interiores torcidos son algunas de sus características más peculiares.

Si recorremos las estrechas calles de Bryggen nos encontraremos con varios restaurantes, tiendas de ropa, de decoración y cafeterías. En los laterales de los edificios, además, podemos ver las poleas que ayudaban a subir el pescado. En la parte superior es donde lo almacenaban.

Tras este día recorriendo Bergen estábamos muy cansados, decidimos ir al

Hotel, parar a comprar algo y cenar en la

Habitación para relajarnos y descansar para continuar la ruta al siguiente día.

Día 5

Hoy recogeremos el coche para continuar la ruta de los próximos días, para ello, habíamos reservado con Avis, la mejor opción para Bergen dado que es la única que tiene oficina en el centro y evitar así tener que trasladarnos en taxi hasta la oficina de recogida, a las 11 de la mañana recogimos nuestro vehículo un Volkswagen Polo blanco, bastante nuevo y con pocos kilómetros, bastante cómodo para lo que nosotros lo necesitábamos.

Empezamos la ruta camino a Gudvangen parando en Voss a mitad de camino, un pequeño pueblo muy bonito del que habíamos leído que su lago era una maravilla, la verdad que no se equivocaban nada más llegar a Voss aparcamos justo frente al lago y las vistas no podían ser mejores, el lago se encuentra a orillas de una zona montañosa en las cuales sus picos se encontraban nevados, el efecto espejo de este lago con esas vistas era digno de postal.

Pasamos una horas disfrutando de las vistas y tirando piedras haciendo rebotes sobre el agua, y balanceándonos en unos columpios improvisados con cuerdas sobre las ramas de los árboles de la zona, hasta que decidimos seguir nuestra ruta camino a Gudvangen que nos llevaría 2 horas más de trayecto.

Al llegar a nuestro destino el hotel Fjord Gudvangen que puedes reservar desde Aquí quedamos impresionados con las vistas al fiordo, es el único hotel de la zona, nos alojamos en una de sus suite temáticas. inspirada como no, en los Vikingos y tienen unas cristaleras en todo el tejado en la que puedes disfrutar desde la misma cama, de unas preciosas vistas de las montañas que rodean al fiordo, fue toda una experiencia despertar ahí.

A las 17:30h teníamos reservado el ferry que nos llevaría hasta flam cruzando el Naeroyfjord con un trayecto de dos horas, el paseo es muy bonito el fiordo es precioso y la sensación de encontrarse rodeado de esas enormes montañas en medio de la nada es espectacular.

y aquí surgió nuestro primer problema.

Con el ticket incluye el traslado de vuelta en bus que dura 20 minutos, pero resulta que al llegar a flam a las 19:30 nos dicen que los últimos Autobuses salen a las 19h de tal forma que estábamos tirados en flam y nuestro coche y hotel en Gudvangen, sin ningún medio de transporte a la vista que nos lleve.

Tras indagar en internet encontramos un teléfono de un transporte privado tipo taxi que realiza recogidas en flam y te lleva al punto que quieras, así que no teníamos más opción, llamamos, nos recogieron y llevaron por el módico precio de 100€ un imprevisto que nos salió bastante caro.

Día 6

Para hoy tenemos reservado los billetes del tren flam, a las 11:30h, de lar forma que tras desayunar en el buffet del hotel con las bonitas vistas frente al fiordo ponemos rumbo en nuestro coche durante 20 minutos hasta flam para disfrutar de esas preciosas vistas que ofrece el recorrido en tren.

El viaje discurre a través del pronunciado y estrecho valle de Flåm, con vistas de imponentes cascadas y picos montañosos. Tiene una duración de unos 40 minutos de ida hasta Myrdal y 40 de vuelta nuevamente hasta flam. Hace una parada en la cascada de Kjosfossen en la cual en teoría se pone una chica en lo

Alto de la Cascada a bailar al compás de la música simulando ser un hada, y digo en teoría porque ese día no estaba.

En total con paradas nos llevo dos horas el trayecto de ida y vuelta, al llegar comimos en un pequeño bar que se encontraba en el mismo puerto de flam para después poner rumbo a Aurland a 15 min.

Desde Aurland subimos al mirador Stegastein una espectacular plataforma panorámica de Stegastein, a 650 metros sobre Aurlandsfjord. Las vistas desde aquí son impresionantes, habíamos visto en internet que se suelen formar colas interminables, pero, por suerte cuando fuimos nosotros estábamos absolutamente solos.

Buscamos donde cenar por la zona y volvimos al hotel a descansar y dormir.

Día 7

Hoy tenemos un largo camino en coche desde Aurland a Hellesylt nos separan 6 horas de viaje.

Primero hicimos el trayecto entre Flam y oldem 4 horas de camino que se hicieron bastante ameno debido al bonito paisaje del recorrido. Una vez e oldem ponemos rumbo al Glaciar Briskal a unos 30 minutos, al llegar dejamos el coche en el parking en temporada alta existen unos carros 4×4 que te llevan hasta orillas del glaciar por unos 20€ por persona y trayecto, pero en este caso fuera de temporada solo se puede realizar la ruta caminando, 45 minutos de ida y otros 45 de vuelta, el camino es algo complicado y cuesta arriba, pero sin lugar a dudas merece la pena, una vez en el Glaciar se escucha constantemente el sonido del hielo desprendiéndose desde lo alto de las montañas y bajando por toda la colina, impresiona el sonido con semejantes vistas.

Aquí entre el camino de ida y vuelta y el tiempo que pasas disfrutando al llegar, pasamos más de 3 horas ahí.

Así que decidimos dormir en Hornindal para al siguiente día poner rumbo a hellesylt. Encontramos un bonito hotel el first ratevol, que puedes reservar desde Aquí . la propietaria muy amable estaba muy contenta de tenernos ahí, nos comentó que éramos los primeros en alojarnos esta temporada, nos pregunto que queríamos para desayunar y al siguiente día nos subió a la habitación unos sándwiches de jamón y queso junto a unos crepés de chocolate, un buen desayuno para empezar el día.

Día 8

Tras despertar y desayunar como auténticos reyes, es hora de poner rumbo a hellesylt desde donde sale nuestro ferry, ya que habíamos reservado anteriormente el ferry que va hasta Geiranger. Tras media hora de camino en coche llegamos con tiempo para embarcar con nuestro vehículo al ferry.

El paseo por el Geiranger es impresionante, el azul y profundo fiordo Geirangerfjord, protegido por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, está rodeado por majestuosos y cubiertos de nieve picos de montaña, cascadas salvajes y vegetación verde exuberante. cascadas de agua que truena desde lados casi verticales de montaña entre ellas las famosas cataratas, De søstrene syv (“las siete hermanas”), Friaren (“el pretendiente”) y Brudesløret (“el velo nupcial”), y se burlan de los acantilados con velos de gasa de luz de niebla cuya misión parece ser la de crear una interminable visualización de los siempre cambiantes arcos iris para llenarte de alegría y asombro.

Al llegar a Geiranger y salir del ferry ponemos rumbo al mirador flydalssiuvet desde donde podemos ver la gran ciudad desde vista de pájaro

Pasamos como una hora visitando cada recoveco de este mirador y al bajar pasamos por el monte Dalsnibba. Un recorrido de cataratas guiado por escaleras para que el visitante pueda ver todo el esplendor del agua desde diferentes puntos de vista.

Aprovechamos a comer en el pueblo, para ello bajamos hasta el puerto donde se encuentran diferentes restaurantes y puestos ambulantes, compramos en un supermercado y nos sentamos a comer a orillas del fiordo para disfrutar de su tranquilidad.

Volvemos a ponernos en ruta hasta Linge, teniendo que subir a mitad de camino al ferry que une Eidiskal con Linge. Que tarda aproximadamente 15 minutos de trayecto, en este ferry no puedes bajar del coche, subes en el y permaneces dentro hasta llegar al punto final. Una vez en Linge buscamos donde cenar encontrando una pizzería Italiana cerca del hotel Fierldro turisthotel donde aprovechamos a reservar para pasar la noche. Puedes reservarlo desde Aquí

Día 9

Tras desayunar continuaremos dirección Trollstigen tomando el desvío Gudbrandsjuvet, • Un espectacular conjunto de pasarelas y miradores sobre la garganta que se forma en el rio Valldal. Desde donde se pueden observar hermosas cascadas y conjuntos Arquitectónico, seguimos dirección Andalsne por la llamada carretera de Troll 1h Al final de la carretera en la punta de arriba encontramos un aparcamiento Y tras caminar 10min encontramos un mirador desde donde ver la impresionante carretera asi como la cascada Stigfossen Continuaremos desde la carretera de Troll hasta Alesund bordeandos diferentes fiordos 2h30Min.

Aquí llegamos a nuestro último punto de ruta antes de volver a Oslo, Ålesund es un precioso pueblo en su mayoría pesquero, reservamos desde Aquí el hotel scansisk parken a orillas del mismo puerto y al subir a la habitación observamos que nuestra ventana ofrecía unas preciosas vistas a todo el puerto.

Pasamos el resto de la tarde explorando el centro de Ålesund y entrada la noche comimos en un Burger king que encontramos.

Día 10

Ålesund es uno de los destinos imprescindibles para incorporar en una ruta por el citado país nórdico, y es una de las etapas fijas en los barcos de crucero que recorren los fiordos.

Es conocido como la ciudad del art noveau por los numerosos edificios de dicha arquitectura que puedes ver en un paseo por su centro histórico.

junto al centro histórico que rodea el puerto se eleva la pequeña colina de Aksla donde se ubica el famoso mirador, conocido como Fjellstua.

Al despertar ponemos rumbo a este mirador que nos había recomendado nuestra amiga viajera @historiasdeunaviajera y la verdad que no se equivocó, las vistas son impresionantes pero para llegar andando por medio de una escalinata que recientemente ha sido reformada, avisamos que son 418 escalones que se inician desde el parque de la ciudad, al pie de la colina.

En este escalinata que serpenteando sube por la ladera de la colina encontrarás varias plataformas miradores desde donde tendrás distintas perspectivas de Alesund. Al final el premio será llegar al mirador de Fjellstua desde donde tienes unas maravillosas vistas de Alesund y de los paisajes que rodean a esta zona costera del fiordo Geiranger.

Tras la dura subida por las escaleras pasamos una hora en este mirador y empezamos a bajar nuevamente, bien dicen que no es lo mismo subir que bajar, al llegar al parque y subir al coche ponemos rumbo a Godøy y Giske, unos pequeños islotes a los que se accede por largos túneles subterráneos que para nuestra suerte se encontraban en obras, de tal forma que tenían horarios de entrada y así seguir con las obras el tiempo que permanece cerrado hasta la siguiente entrada de vehículos.

Alnes tiene esa pinta de pequeño pueblo de pescadores al que uno no le importaría ir a retirarse, una vez aquí fuimos al faro de Alnes que fue construido originalmente en el año 1.852 para guiar a los barcos de pesca de forma segura hasta el puerto de la pequeña comunidad de pescadores de Alnes, en la isla de Godøy, en la costa oeste de Noruega. El pueblo de Alnes llegó a ser uno de los pueblos de pescadores más importantes en todo el país.

Pasamos horas visitando el faro su observatorio y la playa que se encuentra a sus pies, hasta que llegó el momento en que volverían a abrir el túnel de vuelta, y poner destino a Giske.

El municipio lleva el nombre de la granja y de la isla Giske (nórdico antiguo: Gizki), ya que la primera iglesia fue construida allí. El nombre es (probablemente) idéntica a la gizki palabra que significa “mantel” o “rag” (tal vez porque la isla es pequeña y plana). Esta isla ideal debido a su situación para disfrutar del atardecer y tampoco es que se pueda hacer otra cosa, así que llegamos a tiempo para disfrutar del atardecer y volvimos a nuestro hotel a descansar.

Día 11

Toca madrugar, teníamos el vuelo hasta Oslo a primera hora de la mañana a las 7:00h y antes teníamos que ir a entregar nuestro coche en el parking de Avis, despertamos a las 4h y pusimos rumbo al aeropuerto, tras dejar el vehículo y embarcar al avión estábamos muy cansados, aprovechamos la hora de vuelo para dar una cabezadita, entre el vuelo y el traslado hasta nuestro hotel, el Norwegian hotel, el cual habíamos estado al inicio de nuestro viaje que puedes reservar desde Aquí , llegamos sobre las 13h comimos en un pakistaní que encontramos por la zona unos kebac y pusimos rumbo a visitar el salto de Sky más moderno del mundo, una impresionante estructura de cemento y metal, que merece la pena visitar y sobre todo subir a la torre, donde además de ver la impresionante bajada, se pueden disfrutar de maravillosas vistas de la ciudad y el fiordo de Oslo. El precio para llegar a su última planta es de 10€ pagas el ascensor.

Ya desde aquí pusimos rumbo al hotel a descansar porque no nos quedaban fuerzas.

Día 12

Este día lo habíamos reservado para visitar la isla de los museos, la mejor forma de llegar es tomar El Ferri publicó línea 91 que sale del puerto detrás del ayuntamiento (Radhuspl, pier 3) cada 20 minutos 5€ ida y vuelta se puede comprar en máquinas expendedoras por todo el puerto o en ventanilla el trayecto dura 20 minutos la primera parada en el museo de los Vikingos y la siguiente parada en los otros 3 museo.

-Museo Vikingo: se pueden ver barcos vikingos auténticos precio 8€

-Polar Ship Flam: dedicado a la historia de las expediciones polares Noruegas. Precio 10€

-The Kon Tiki Museum: un científico aventurero defensor del medio ambiente. Precio 9€

-Norwegian Maritime Museum: exhibiciones con barcos y un viaje virtual a lo largo de la costa noruega.

Nosotros nos centramos en el museo vikingo que sinceramente para nuestro parecer es el que mejor está.

Después de comer, ponemos rumbo al Aeropuerto y tras dos horas de vuelo llegamos a casa entrada la noche dando por finalizada nuestra aventura Noruega.

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