Camboya

La primera parada de nuestra aventura Asiática, comienza por Camboya, concretamente en Siem Reap, nos acompañáis a ver los maravillosos templos de Angkor.

Día 1

Eran las 6 de la mañana y suena el despertador, con gran ilusión porque había llegado el momento que tanto esperábamos, hoy empezaba nuestra aventura, cargamos con nuestras mochilas y ponemos rumbo al aeropuerto del Prat con tiempo suficiente para pasar el control de pasaporte y seguridad, ya que nuestro vuelo salía a las 10h.

Tras pasar todos los controles, nos encontramos con que nuestro vuelo sale con retraso, aún no ha llegado el avión y no se sabe cuanto retraso tendrá el vuelo, empezamos bien, tras dos horas de espera, al fin llega el momento del embarque, 12:30 sale nuestro vuelo con la compañía Mahan Air con destino a Irán (primera escala de nuestro vuelo) al entrar al avión, vemos que cada asiento tiene pantalla multimedia, lo cual nos alegró bastante porque la verdad que se hace bastante más ameno pasar esas horas viendo películas, pero, para nuestra sorpresa esas pantallas bien estaban estropeadas o simplemente no quisieron ponerlas en funcionamiento, porque dura Te todo el trayecto no se encendió ninguna.

Tras seis horas de vuelo viendo pasar nubes por la ventanilla llegamos a nuestro destino, al salir de la aeronave, ya en la terminal, nos comentan que todas las mujeres deben cubrirse el cabello, aportando pañuelos a las que no tenían nada para cubrirse.

Nuestra Segunda sorpresa en este aeropuerto, llega cuando vamos a pasar el control de seguridad, ya que lo tienen dividido en dos habitáculos separados, uno para mujeres y otro para hombres, simplemente es un tema de religión de este país pero para nosotros fue cuanto menos curioso, como ya imaginábamos, al llegar con retraso nuestro vuelo, también saldrá con retraso el siguiente y no, nos equivocábamos, después de dos horas más de retraso en Irán, al fin sale nuestro vuelo con destino Bangkok, en esta ocasión son ocho horas de vuelo y como no, las pantallas siguen apagadas, así que era hora de cerrar los ojos, descansar y esperar a que pase el tiempo.

Diez y media horas aterriza nuestro vuelo en el aeropuerto de Suvarnabhumi, pero aún nos queda otro vuelo más para llegar a nuestro destino en Camboya, a las 2 de la tarde sale nuestro vuelo desde el aeropuerto de Don Mueang, así que tenemos que cambiar de aeropuerto.

Una vez llegas al aeropuerto de Suvarnabhumi tienes que pasar el control de inmigración y recoger las maletas. Una vez hecho esto, sal por la puerta “C” (la única que hay). Estarás en la 2º planta, es aquí donde se toma el autobús. Vete hasta la puerta número 3 y sal por ella. Enseñando que tienes un billete para ese mismo día en el otro aeropuerto, te llevará un transfer gratuito que tarda una hora.

Llegamos con tiempo suficiente para sacar las tarjetas de embarque y comer algo, en la terminal se encuentra un fantástico 7eleven, en el cual, por muy poco dinero al cambio pudimos picar unos sándwich calientes y unos cafés.

Ahora si tras una hora de vuelo ya estábamos en nuestro destino Siam Reap. Al llegar y pasar el control de inmigración, hay que pagar el visado, llevábamos dólares cambiados desde España ya que al cambio sale más rentables pagarlos 30$ por persona y te sacan la foto allí mismo por 2$ más, cogimos un taxi que nos llevase a nuestro hotel el Alliance Alize Boutique Villa puedes reservarlo utilizando nuestro descuento Aquí.

Soltamos las mochilas y fuimos a buscar una empresa de alquiler de motocicletas, habíamos leído que costaba mucho alquilarlas aquí, dado que no suelen alquilarlas a turistas, para así, dar trabajos a los Tuk tuk de la zona.

Pero para nuestra sorpresa en la misma esquina de nuestro hotel encontramos una empresa que nos la alquiló sin poner problemas, por 7$ el día, llovía muchísimo y nuestra idea era acercarnos a la entrada de Angkor y comprar las entradas para el día siguiente, pero fue imposible, en 5 minutos en la moto nos cayó el diluvio universal, así que decidimos parar a conocer el centro y dejar para mañana la compra de entradas.

Pasamos el resto del día visitando esas preciosas calles con sus puestos de comida y artesanía, aquí aunque tienen su propia moneda el riel Camboyano, trabajan con dólares americanos se paga en dólares y el cambio te lo dan en rieles, así que mejor cambiar el dinero a Dólar. Los precios aquí son bastante buenos al cambio y para cenar, puedes degustar platos típicos para dos personas, como fue nuestro caso, un plato de arroz frito con ternera, un plato de Noodles con camarones, un plato de patatas fritas y cuatro cervezas por 6$.

Nos sorprendió muchísimo el previo de la cerveza 0,50$ unos 0,43 cnt. € al cambio.

Tras este duro día, era hora de ir a descansar pronto, así superar el Jet Lag y levantar mañana temprano para visitar Angkor.

Día 2

Un soleado día se levanta ante nosotros, Despertándonos a las 7 de la mañana para aprovechar el día, ya que aún teníamos que ir a comprar las entradas que tras el diluvio de ayer tuvimos que dejar para hoy,

Subimos a nuestro scooter y nos dirigimos a la taquilla, la cual estaba plagada a esas horas, supongo que todos pensaron como nosotros en madrugar para aprovechar el día, los precios varían en función de los días que quieras visitar los templos, siendo 37$ por un día 62$ tres días y 72$ por una semana, nosotros compramos el pase por 3 días, al pagar te sacan una foto que te imprimen junto a la entrada como si de un documento se tratase.

Ya con nuestras entradas en la mano, muy ilusionados, al fin pusimos rumbo a la entrada, la llegada fue impresionante, habíamos visto tantas fotos y leído tanto sobre este bonito lugar que no podíamos creernos que estábamos aquí frente a las puertas de entrada.

Angkor está dividida en dos tramos circuito corto: que a pesar de su nombre, lo que este circuito abarca es gigantesco. En él se recorren los templos más conocidos: Angkor Wat, Angkor Thom, Ta Phrom y también Banteay Kdei.

Circuito largo: el ideal para madrugar y aprovechar a ver el amanecer, disfrutando de todo el día, Este circuito incluye los templos Preah Khan, Neak Pean, East Mebon, Ta Som.

Los templos de Angkor están abiertos de 5:30 a.m. a 5:30 p.m en los cuales podrás disfrutar de amaneceres y atardeceres mágicos. nosotros decidimos empezar el primer día con el circuito corto y dejar para el segundo el amanecer, así que nuestra primera parada fue.

Angkor Wat. La joya de La Corona de los templos de Angkor, un símbolo para Camboya, presente en su bandera y en sus billetes. Uno de los templos khmer más grandes que existen. Esta dedicado al dios Vishnú y representa el monte Meru del hinduísmo.

Con la moto dentro del recinto, viendo que en todo Siem Reap nadie llevaba casco, decidimos que entre las paradas que realizábamos y el calor sofocante sería mejor no llevarlo puesto, pasábamos por un control policial junto a otras 12 motos más, muchas de ellas llevando incluso 5 pasajeros y ninguna con el casco puesto, para nuestra sorpresa deciden pararnos solo a nosotros.

con caras muy serias nos dicen que tenemos un grave problema por no llevar casco, que nos llevarían a la comisaría de turismo y permaneceríamos allí varias horas, teniendo que pagar una sustancial multa, pero, que si queríamos ahorrarnos todo eso podíamos pagarles a ellos y así continuar nuestra marcha, le explicamos que habíamos leído que dentro del recinto no era obligatorio y que incluso estaban pasando en ese mismo instante muchas motos delante suya sin casco, comentándonos que Esa norma se aplica, solo a locales y no a turistas, estábamos flipando con su respuesta y tras decirle que cuanto tendríamos que pagar, nos responde que cuanto le queremos pagar, suerte que en ese momento llevábamos el dinero en la mochila y en el bolsillo solo teníamos 5$ al mostrarle que solo llevábamos eso, nos dijo que se lo diéramos y continuemos la marcha, con la sensación de ser engañados, continuamos la marcha no dejando que una mala experiencia amargue nuestra visita a Angkor.

Seguimos visitando estos increíbles templos, cada cual mejor, estábamos encantados con ellos.

Estuvimos disfrutando de los templos casi hasta el cierre, momento en que pudimos disfrutar de un precioso atardecer.

Después de este duro día, llegamos a nuestro hotel muy cansados, nos dimos un relajante baño en la piscina, aprovechamos a cenar en la terraza del hotel, y nos fuimos a descansar temprano para el madrugón que nos esperaba al día siguiente.

Día 3

4:30 de la mañana suena el despertador, aún con los pies cansados del día anterior, subimos a nuestra moto con rumbo a Angkor, pero esta vez para ver si precioso amanecer, es sorprendente la cantidad de personas que se congregan a esa hora a la entrada esperando a que abran sus puertas para conseguir el mejor sitio. Al abrir las puertas se convierte en un caos, todo el mundo corriendo y amontonándose frente al lago de Angkor Wat, no íbamos a ser menos, nuestro madrugón dio resultado, conseguimos un buen sitio en las primeras filas donde verlo y ahora solo faltaba esperar el milagro de la naturaleza, con la llegada de los primeros rayos ya se observa el esplendor de los templos reflejándose en el lago, la imagen es preciosa.

Llegó el punto en el que decidimos dejar la cámara a un lado y disfrutar de ese momento, fue todo un espectáculo.

Ya con el sol iluminando todo el recinto, continuamos nuestra ruta, hoy teníamos el trayecto largo y eso implica visitar los templos más alejados, es increíble las distancias que existen entre un templo y otro, no consigues asimilar que aún permanezcas dentro del mismo recinto, es una gran ciudad.

Al llegar a Ta Prohm, el templo donde se rodó la película De Lara Croft “Tomb Raider” es una maravilla de la naturaleza, a diferencia de otros templos en los que su belleza reside en los relieves y grabados, este destaca notablemente por su integración con el entorno, esas raíces que ascienden desde el propio templo lo convierten en algo especial.

Desde aquí pusimos rumbo a Angkor Thom que junto a Angkor what y Ta Prohm forman los templos más importantes del complejo, en este templo nos sorprendió su fachada de acceso, lo bien conservada que está y la preciosa estampa que ofrece, hace que te sientas en el interior de una película de otra época.

Y si su fachada de entrada es bonita, su interior no defrauda, nos cruzamos con un guía que al vernos hacer fotos nos llevo a las mejores localizaciones del lugar, empezó diciéndonos, poneros aquí, mira para allí, ahora ponerlo así, mira al otro sitio, nos hizo sentir como famosos modelos trabajando en un spot publicitario, aquí les dejo el resultado.

Al acabar, muy agradecidos le dimos una propina por su merecido trabajo y continuamos la marcha, lo mejor de hacer el recorrido en moto es que no dependes de nadie y puedes ir más a tu aire, quedándote el tiempo que quieras en uno que te guste más, marchándote antes del que te guste menos y lo mejor de todo, Perdiéndote por sus campos y apreciar la vida de los pequeños pueblos que se encuentran en su interior, varias veces nos ocurrió que nos encontramos en mitad de un pueblo en el que no encontrabas turistas, cada uno realizando sus deberes del día a día, trabajando en el campo o cuidando de ganado, aunque nos miraban como si estuviésemos perdidos, siempre nos guiaban ofreciéndonos ayuda para llegar a algún templo, nos llevamos muy buena impresión de las personas que pueblan Angkor.

Tras el madrugón de hoy, habíamos aprovechado muy bien el día, consiguiendo acabar el recorrido antes de la hora del cierre, por lo que decidimos, con mucha tristeza despedirnos de este sueño realizado, que habían sido los templos de Angkor, ya que mañana pondríamos rumbo al sur de Tailandia para continuar nuestra aventura.

Fuimos a asearnos y cambiarnos al hotel, entregamos la moto y reservamos con un taxi para que nos llevase al día siguiente al aeropuerto, dimos un último paseo por el centro de la ciudad, cenamos, compramos souvenirs, nos dimos un relajante y merecido masaje después de los días caminando por los templos y fuimos a descansar con la satisfacción de haber hecho realidad uno de nuestros sueños que siempre permanecerá en nuestras retinas.

El dinero en el banco no cuenta historias…!