Tailandia

Este precioso país fue la segunda parada de nuestro viaje por Asia, primero pasamos cuatro días en el sur y los últimos tres días en Bangkok, súbete a nuestro Longtail y acompáñanos en esta aventura.

Día 1

Este día volábamos desde Camboya hasta krabi haciendo escala en Bangkok, nuestro vuelo salió puntual a las 11:55h después de mucho discutir y acabar pagando 40$ por el sobre peso de nuestras mochilas (único lugar de los 8 vuelos internos que nos peso la maleta y nos hizo pagar) llegamos a Bangkok a las 13h, teníamos una hora de escala, la cual aprovechamos para comer en el 7eleven del mismo aeropuerto, llegamos al aeropuerto de krabi a las 17:30h, nuestro alojamiento se encontraba en Ao Nang, punto elegido como campamento base para visitar el resto de islas, nada más salir del aeropuerto, encontramos un mostrador de frente con un gran letrero que ofrecía transfer al centro, preguntamos y el precio nos pareció muy bien 2€ al cambio hasta la puerta del hotel, nos separaba una hora de camino que se nos hizo eterna después de dos vuelos y una escala.

Al fin habíamos llegado a nuestro hotel, palace Ao Nang, puedes reservarlo Aquí lo elegimos por la ubicación frente a la playa, eran las 18:30h y aunque estábamos cansados soltamos las mochilas, tomamos algo y salimos a contratar las actividades para los próximos días, después de preguntar en diferentes lugares y mucho regateo al fin logramos cerrar un buen precio, excursión a ko phi phi en speed boat con comida, excursión a for island con longtail y comida, tour en 2 Quads y alquiler de motocicleta scooter 125cc, todo para dos personas por 120€ al cambio, no diré que fue fácil, pero después de tanto leer en blogs y hablar con otros viajeros con los que coincidimos, fue un precio estupendo.

Día 2

Despertamos a las siete de la mañana para desayunar y estar listos ya que a las ocho vendrían a recogernos para nuestra actividad de hoy ko phi phi, tras recogernos nos llevaron a la playa, lugar donde se concentran todos los tours y dividen a los toros tas en barcos según la actividad contratada.

Una vez organizado todo, vamos caminando unos 5 minutos hasta el final de la playa, lugar donde se encuentran todos los barcos, nos dan una pulsera por pareja (que hay que devolver luego) y nos explica en en va a consistir la actividad, Nuestra primera parada del día fue en Bamboo island, lo que para mi fue la playa más espectacular que vimos este día. La arena blanca, impoluta, y el mar azul turquesa Hacen de esta playa todo un paraíso, tuvimos la suerte de ser casi los primeros en llegar, pudiendo disfrutarla al máximo y no tan masificada.

Después de una hora en esta preciosa playa, ya se empezaba a notar la masificación de gente y era momento de subir a nuestro barco y continuar la ruta dirección a Phi Phi Leh, la más pequeña de las islas Phi Phi, y la que no está habitada. Para llegar bordeamos Phi Phi Don por la parte sur y llegamos a la costa de Phi Phi Leh, lo primero que nos encontramos fue Viking Cave, donde hoy en día existe una autentica industria debido a la gran afición de los chinos por la sopa de nido de pájaro, esta sopa se hace con los huevos de los pájaros de estas cuevas.

Tras la visita a las Viking Cave, llegamos a la bahía Loh Sama, considerada como Piscina, aunque está abierta por un extremo al mar. Metida entre medio de los altos acantilados, y con un color azul turquesa la zona llama muchísimo la atención. Hay que reconocer que esta zona es muy llamativa. Un amplio mar, cubierto de islas con altos acantilados bañados por un color azul turquesa. Un espectáculo para nuestras retinas.

Esta zona de Tailandia se hizo muy famosa tras gravarse aquí la película “La playa” desde ese momento y tras ver la acogida de turista empezaron las edificaciones de hoteles y restaurantes en la isla de Phi Phi Don, la que sería nuestra siguiente parada, la playa de Ton Sai Bay, con una masificación de barcos y personas casi al 100%, en esta playa nos acompañan hasta un restaurante para comer y nos dicen que disponemos de 2 horas para de tiempo libre antes de continuar la aventura. La comida (nada del otro mundo) arroz, pollo y poco más, comimos lo justo para matar el gusanillo y fuimos a explorar la isla.

Nos encontramos con la playa de Loh Dalam, estaba la marea muy baja y tenías que recorrer kilómetros hasta conseguir que el agua calentita cubra por encima de la cintura, nos sorprendió muchísimo que en toda la isla encontrábamos carteles de plan de evacuación en caso de tsunami y es que después de la desgracia ocurrida en el año 2004 cualquier prevención es buena.

A la vuelta de camino a Ao Nang hicimos una parada en Monkey Bay para hacer snorkel, la verdad que esta zona aunque está muy concurrida, goza de una estupenda fauna marina en la que se puede divisar casi cualquier especie marina.

Durante el tiempo que estábamos ahí parados haciendo snorkel, sacaban bandejas con fruta para merendar, algo que tras el sol abrazador era de agradecer esa fruta fresca, desde aquí continuamos rumbo a nuestro punto de partida la Olaya de Ao Nang, llegando a eso de las 16h para organizar el transporte llegando al hotel 16:30h. Bajamos a la piscina para acabar así la tarde hasta la hora de la cena.

Día 3

El día de hoy nos recogen a las 8h AM para llevarnos a hacer ATV Quad, tras media hora de camino llegamos una amplia explanada que se adentraba en la naturaleza, estábamos solos así que nos dan un quad a cada uno, nos explican las normas y se pone delante el instructor para guiarnos por el camino, la primera parada, un embalse en mitad de la naturaleza en el que los lugareños aprovechan para refrescarse de los calurosos días.

Continuamos entrando entré maleza esquivando arboledas y troncos, teníamos suerte de que estuviese todo seco, ya que habíamos visto fotos de otros viajeros que en la misma actividad salieron llenos de barro, hicimos varias paradas en puntos estratégicos, en los que el guía amablemente aprovechaba a pedirnos la cámara para hacernos un book fotográfico.

Tras dos horas de derrapes y desafíos, acabamos el recorrido en el punto de partida, subiendo a la furgoneta para llevarnos al hotel.

A la llegada subimos a nuestro scooter, abrimos en el móvil la app map.me y pusimos como destino el templo del tigre, una hora de camino, después de conducir en moto por Camboya, krabi era todo un lujo, las carreteras más señalizadas y en bastante mejor estado, este templo conocido por los tailandeses como wat than sua.

El Wat Tham Sua tiene una leyenda muy peculiar que narra la historia de un tigre grande y feroz que vivía en las cuevas, por lo que el sitio era muy peligroso para las personas que querían llegar a este lugar. Pero un monje de Tailandia de nombre Jumnean Seelasettho, se instaló en esa montaña para meditar y vivir allí sin tener miedo del tigre. Se dice que el monje y el tigre compartieron este lugar como si el tigre fuera una mascota. En las cuevas que posee esta montaña se pueden observar las huellas del animal y algunas estatuas de buda.

merece mucho la pena perderse por sus cuevas en la parte baja, aunque su mayor atractivo se encuentra en la cima, en la que hay un pequeño santuario con una estatua de un buda y una vista 360, aunque para llegar hay que subir 1.237 peldaños, los cuales con el calor y la humedad propia del lugar son un verdadero reto subirlas, que nosotros no realizamos ya que teníamos varias visitas más planeadas para el día de hoy.

La entrada al templo es gratuita, y hay que cubrirse piernas y hombros para entrar.

Desde aquí volvemos a subir a la moto, esta vez poniendo como destino Hot Springs (aguas termales) otra hora de camino en dirección contraria, empezábamos a tener el culo en forma de escama pero en este caso era para darnos un baño relajante en aguas calentitas.

Estas aguas termales, conocidas por los tailandeses como (Nam Tok Rawn) se encuentran en el Parque Natural Khao Phra Bang Khram, uno de los más importantes de la zona. El horario de apertura es de 9 am a 5 pm (todos los días) y los precios de las entradas son de 90 Bath.

Pasamos bastante tiempo aquí, que relax, hasta empezamos a sentir mareos de tanto tiempo en agua caliente, aunque con mucha pena decidimos seguir nuestra ruta hasta Laguna Esmeralda ( Crystal Pool o Sa Morakot) se encuentran muy cerquita de las hot springs a 1 kilómetro andando por la selva tropical o como en nuestro caso, 10 minutos en moto hasta la entrada principal. El horario de apertura es de 9 am a 5 pm (todos los días) y los precios de las entradas son de 200 Bath.

Para llegar a la laguna desde la entrada hay que caminar durante 20 minutos hasta encontrarnos con la Piscina Esmeralda o Crystal Pool que ofrece un agua cristalinas de color turquesa muy apetecible. Este lugar suele estar muy concurrido, entre turistas y lugareños que van a pasar el día allí, debéis tener cuidad porque el suelo está muy resbaladizo, llegando a tener un susto, como fue mi caso, que si un resbalón y acabe de barro hasta las cejas.

Nos divertimos mucho aquí, hasta que de pronto empezó a diluviar y nos vimos todos corriendo bajo la lluvia durante los 15 minutos del camino de vuelta, Tailandia tiene este clima especial, igual hace un sol justiciero, que de buenas a primeras te cae el diluvio universal durante media hora volviendo a salir el sol con más fuerza.

Ya era la hora del cierre y nos quedaba hora y media de camino en moto hasta el hotel. Llegamos ya entrada la noche ya que a las 18h se esconde el sol, era sábado y habíamos oído hablar del Night market, que solo abría los fines de semana, tras ducharnos y descansar algo volvimos a nuestra moto con rumbo a krabi a 45 minutos de camino, donde se encontraba dicho mercado.

Había muchísimo movimiento de personas, puestos de absolutamente todo y un escenario, en el cual, dan la oportunidad de que actúen los nuevos talentos residentes de la zona, eran realmente buenos, después de varias vueltas por el mercado compramos unos bocadillos y nos sentamos en unas mesas frente al escenario para cenar disfrutando del espectáculo, ya era muy tarde y aún nos quedaba 45 minutos de camino, llegamos al hotel cansados después de este duro día y nos acostamos pensando en que aventuras nos depara el día de mañana.

Día 4

Hoy al igual que el primer día nos recogían a las 8 para llevarnos a la playa, pero esta vez para la excursión de for island que realizaremos en long tail.

En este tour visitamos las islas de Phranang Cave, Chicken Island, Tup Island y Poda Island.

Phranang cave fue nuestra primera parada, famosa por su cueva en la cual los pescadores locales llevan tallas de penes de todos los tamaños, para que les proporcione mejor fortuna pescando ya que pensaban que en la cueva estaba la princesa del mar.

La playa aunque llegamos temprano estaba que no cabía ni una barca más, pero como allí todo se hace como se quiere, nuestro longtail empezo golpito por aquí y por allá y se fue abriendo un hueco poco a poco, aquí estuvimos una hora bañándonos y disfrutando de su agua color turquesa.

Continuamos el recorrido hasta nuestra siguiente parada.

Chicken island, he de reconocer que según desde que ángulo se mire, verdaderamente parece la cabeza de un pollo.

Aquí paramos a hacer snorkel, la verdad que el fondo marino de esta zona no tiene nada en especial y más aún después de haber realizado snorkel en la bahía de phi phi días atrás, pero bueno, nos dimos unos baños para refrescarnos y disfrutamos de las vistas durante la hora que estuvimos ahí parados.

Tup island, son dos pequeñas islas unidas por un camino de arena blanca que desaparece con la marea alta. Y como no podía ser de otra forma a nuestra llegada, ese camino de arena blanca ya había desaparecido, pero igualmente he de decir que está isla junto a poda island es lo mejor de este tour.

Aquí pasamos otra hora, pero en este caso nos supo a poco nos quedamos con ganas de quedarnos allí hasta la noche, pero, aunque con pena tuvimos que partir hasta nuestro siguiente y último punto.

Poda island, aquí nos dieron la comida, después de la experiencia de la última excursión en el restaurante de phi phi, no esperábamos nada peor, pero al ver que bajaban la comida del longtail en neveras ya nos esperábamos lo peor, efectivamente arroz con pollo frío, rodeados de masificación de turistas en nuestras mismas condiciones, comimos lo que pudimos y nos alejamos un poco a la izquierda del embarcadero 5 minutos caminando y te encuentras con una parte de la playa igual de bonita, pero bastante más despejada.

Tras esta última parada de dos horas ya pusimos rumbo a la playa de Ao Nang, el trayecto en longtail aunque es más incómodo que el speed boat, es totalmente recomendable, ya que vives ambas experiencias y disfrutas de unas vistas espectaculares.

Tras esta aventura en la que, hemos pasado un día genial tostándonos al sol y disfrutando en el agua como niños, llegamos al hotel a eso de las 17:30h agotados, decidimos asearnos y descansar en la habitación, salir a cenar e ir pronto a descansar, ya que al día siguiente habíamos reservado un taxi a las 6 de la mañana, para llevarnos al aeropuerto, pero después de cenar, paseando por la avenida, vimos una tienda de tattoos y se nos ocurrió la idea de hacernos un tatuaje viajero.

Día 5

A las 5 de la mañana sonó el despertador, recogimos todo y pusimos rumbo al aeropuerto para coger nuestro vuelo a nuestra siguiente aventura (la cual contaremos en el post de Kuala Lumpur)

Aquí seguiremos con Bangkok que fue la última parada de nuestro viaje de un mes visitando Asia.

Llegamos al aeropuerto de Don muang a las 16h, cogimos un taxi pidiendo que pongan el taxímetro, aquí los taxistas son muy listos y te encontrarás con muchos taxistas que no quieren ponerlos y aunque al proponerte un precio te parecerá poco, comparado con los precios de España, será más del doble del precio real.

Tras una hora de camino llegamos a nuestro hotel isanook Bangkok, pagando 250 Bath unos 6,50€ al cambio, este hotel es muy recomendable, amplias habitaciones, en pleno centro a 10 minutos caminando del centro comercial MBK, y con una piscina para refrescarse del calor de Bangkok. Puedes reservarlo Aquí

Soltamos las mochilas y subimos a un Tuk Tuk, hasta kao sand road ( la famosa calle de los mochileros) con ellos a diferencia del taxi hay que pactar el precio antes y para empezar a regatear siempre empezar pidiendo la mitad del precio que te ofrezcan, son muy listos también.

Kao Sand Road, 500 metros de calle repletos de guesthouses, hoteles económicos, restaurantes donde degustar todo tipo de comida, bares donde pararse a tomar una bebida, discotecas y clubs donde experimentar la fiesta de Bangkok y el famoso pin pon sow.

Esta calle que aparece en multitud de guías de viaje de Bangkok es la calle por excelencia de los mochileros, de ahí el apodo que recibe (la calle de los mochileros) situada en el barrio de Banglamphu, ya en la famosa película de Leonardo di’caprio “La Playa” llamaban a esta calle “El centro del Universo para mochileros” y es que para dormir aquí encuentras desde habitaciones compartidas a menos de 1€ la noche, hasta habitaciones privadas a 5€ la noche, ademas de los famosos bichos fritos que todo turista que visita Tailandia tiene alguna foto.

Aprovechamos a cenar por la zona en un McDonald que hay al final de la calle y tras varias horas recorriéndola de punta a punta, marchamos al hotel a descansar.

Día 6

Hoy después de tanto tiempo viajando y tantos madrugones, decidimos olvidarnos del despertador, levantamos a las 10:30h con la única preocupación de ir a la piscina y pasar la mañana en la tumbona tostándonos al sol.

Después de comer, fuimos caminando 10 minutos hasta el centro comercial MBK conocido localmente con su nombre original, Mahboonkrong Center es el más visitado del país y la auténtica meca de las falsificaciones y el regateo. Con sus 7 plantas y sus 2.500 locales, es uno de los centros comerciales más grandes de Asia y recibe unos 100.000 visitantes al día, la mayor parte extranjeros. Además de sus dimensiones y su amplia oferta de tiendas y ocio, es conocido por ser el lugar perfecto para comprar falsificaciones, copias piratas o artículos originales a buen precio. Con una diferencia, aquí se puede regatear.

Aquí pasamos toda la tarde hasta la hora de cenar, es realmente grande, incluso tiene una montaña rusa en su interior.

Día 8

Hoy pasan a recogernos a las 7 de la mañana, habíamos solicitado la noche antes el desayuno box para llevar y a esa hora estaba listo en recepción, nos recogieron puntualmente y nos llevaron hasta la parada del tren que nos llevara al mercado de Mae Klong comúnmente conocido como (el mercado del tren)

El mercado son unos 200 metros de largo y esta literalmente sobre las vías del tren, cada vez que viene el tren suena una bocina y todos los vendedores pliegan su puesto para dejar espacio a la locomotora. Una vez ha pasado vuelven a montarlo todo en cuestión de segundos, esto pasa 8 veces al día, es totalmente surrealista. Dicen que el tren funciona desde 1905 pero el mercado ya estaba allí antes. Los vendedores entonces no quisieron cambiarlo de sitio y aún sigue allí.

Nos dejaron media hora aquí y volvimos a subir al coche y tras otra media hora de camino llegamos al inicio del mercado flotante, donde nos montaron en una especie de long tail para pasear por el Canal, viendo los diferentes puestos que ofrecen, este mercado no es nada barato para comprar, en lo que si tienen un precio económico es en la comida, como nos habían dado 3 horas libres y el canal se recorre en 30 minutos, aprovechamos a comer allí, un pad Tay de gambas y Coca Cola por 3€ al cambio.

A la vuelta al hotel paramos en una fábrica de productos de elaborados con coco, coconat era su nombre, un punto turístico a donde los guías llevan a los turistas y reciben una comisión a cambio por parte del local.

En el local te explican como hacen desde cremas para la piel, hasta postres y helados, todo de forma artesanal y sin productos químicos, aunque para comprarlos allí el precio es bastante más elevados que el Resto de Bangkok.

Acabamos la actividad llegando al hotel a las 18:30h, para recoger las cosas e ir al aeropuerto internacional, ya que nuestro vuelo a España salía a las 22:30h, dando por finalizado así, este bonito viaje que ha sido hasta el momento de los mejores que hemos realizado.

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